viernes, 1 de mayo de 2015

Los medios al servicio de la comunidad, ¿o viceversa?

Ensayo escrito por Ezequiel Gómez G.

Los seres humanos, en su afán por conquistar el mundo, para asegurar su supervivencia, han perfeccionado diversos medios de comunicación a lo largo del tiempo: petroglifos, embarcaciones, papiros, la imprenta de Gutenberg, la radio, la televisión y las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones, son algunos de ellos. Pero, si bien es cierto, tal cantidad de medios ha permitido el intercambio eficiente grandes flujos de información (a nivel económico, social, político y cultural), también ha provocado que las personas dejen de Comunicarse realmente, en el sentido profundo del término.

La anterior consideración, no puede ser dada como una verdad de buenas a primeras, sin analizar algunos factores importantes a nivel comunicativo, que implican dicha problemática.

En primer lugar, es pertinente examinar el concepto comunicación, según el planteamiento de Kunczik, (citado por el profesor Juan Domingo Ramírez), como un proceso irremplazable y definitivo para la permanencia y establecimiento de cualquier grupo social, puesto que la comunicación no sólo trata del intercambio de datos, sino de comunidad y participación cultural.

Es que, cada acto realizado por un ser humano implica Cultura, interpretando el término, como “todas las actividades humanas, materiales e ideales, incluso aquellas prácticas o creencias antes juzgadas manifestaciones de ignorancia (las supersticiones, los sacrificios humanos), las normas sociales y las técnicas simples de quienes viven desnudos en una selva, sujetos a los ritmos y los riesgos de la naturaleza", según Nestor García Canclini, citado por (Orjuela, 2010)  

En segundo lugar, de acuerdo con estudios antropológicos e históricos, los seres humanos poblaron las tierras habitables desde hace miles de años. Durante este periodo, debieron desarrollar herramientas y técnicas para sobrevivir. Construyeron balsas, embarcaciones, casas, entre otras cosas. Además, “la agricultura trajo al hombre ciertas ventajas sociales, los ritos y la organización social más diferenciada que comenzó a generar los espacios de la cultura manifestados por la escritura, la arquitectura y las artes.”(Orjuela, 2010)  

Como factor instintivo, pareciera que cualquier grupo social con deseos de expandirse y crecer, necesita defenderse, vencer a sus enemigos o competidores. “La agresividad humana no está en el hombre y en la mujer, sólo para complicar sus relaciones con otros hombres y mujeres, está allí para permitirle sobrevivir en un ambiente que de otra manera le sería francamente hostil”(Saidiza, n.d.)  Por ejemplo, las guerras han dejado vehículos de carga, barcos, satélites, telefonía avanzada, cámaras portátiles para el cubrimiento en vivo y en directo de los combates, etcétera. Otrora y en nuestros tiempos, las comunidades han implementado tecnologías para intercambiar mensajes entre sí, pero no siempre para el bien común.

A pesar de lo negativo, se podría decir que el ser humano, a medida que se desarrolla, genera cultura y comunicación.

Sin embargo con el tiempo se fue reemplazando la interlocución por el intercambio de información.  Ahora muchos grupos humanos intercambian mensajes, o se “comunican”, en la aplicación básica del concepto: (Emisión-Mensaje-Receptor). Esta práctica resulta aceptable, dentro de una relación de poder entre Dominador y Dominado. Porque como es sabido, desde esta perspectiva sociológica, aquellos que tienen el conocimiento y el acceso a la información dominan a quienes simplemente reciben mensajes todo el tiempo, sin posibilidad de establecer interlocuciones dentro de una relación comunicativa de iguales.

Todo lo contrario a lo que se promueve desde las teorías socio-críticas, donde el individuo como miembro activo de su comunidad, plantea posiciones divergentes sobre los aspectos que le atañen, sin dar por hecho las verdades dogmáticas, que quienes ostentan el poder pretenden comunicarle, a través de los medios de comunicación al servicio del sistema opresor.

Lo anterior, se ha agravado por las malas prácticas globalizadoras, que además del intercambio comercial, han globalizado las comunicaciones y la cultura. La televisión satelital y el internet, permiten a las personas ver, en tiempo real, sucesos ocurridos en cualquier parte del mundo.

Pero no todo es negativo, gracias al desarrollo de los medios de comunicación, ahora es posible hablar y verle el rostro a alguien que se encuentra a miles de kilómetros.  Eso era impensable décadas atrás, cuando recibir una carta tomaba semanas y la telefonía aún era incipiente para interconectar al mundo. Internet era un sueño de ciencia ficción.

Así las cosas, habrá quienes piensen que a mayores medios, mayor calidad en la comunicación. Pero la otra cara de la moneda, muestra que los miembros de la familia viven pegados a un computador o a un teléfono celular, enviándose y recibiendo códigos, aunque estén a poca distancia. Ya no se habla con la proximidad que se hacía antes. Ahora se saluda con un emoticón.

Para ciertas generaciones, el contacto cara a cara no tiene precio. Dar o recibir un abrazo es algo que ni la más avanzada plataforma tecnológica puede reemplazar. La comunicación para éstas, sigue siendo un acto primario, simbólicamente realizado alrededor del fuego, compartiendo en familia los alimentos o las historias de cacería, dentro de una cueva milenaria.

En suma, el desarrollo de más y mejores medios de comunicación cada día, ha generado ganancias y pérdidas en las prácticas comunicativas. Lo ideal sería que la tecnología enriqueciera la comunicación y no simplemente la reemplazara con un sistema de códigos binarios, sin el menor asomo de calidez humana.

CONCLUSIONES
·        La escritura es un proceso apasionante pero complejo a la vez, el cual  exige rigurosidad en la organización del discurso que se pretende comunicar, de lo contrario, los planteamientos presentados en el texto no serán claros para los lectores.

·         La lingüística, como ciencia que estudia aspectos del lenguaje, debe ser tenida en cuenta a la hora de crear un texto literario, puesto que la relación entre signo, significante y significado, determina la manera como el lector va a percibir el mensaje.

·      Antes de iniciar la escritura de un texto, se deben estudiar en profundidad los contenidos que aparecerán en éste, para evitar divagaciones e imprecisiones al momento de plantear un argumento o una conclusión.

·         No se debe temer escribir y volver a escribir el texto, cuantas veces sea necesario, pues no es un proceso fácil. La buena escritura se logra con la práctica y el estudio a lo largo de los años.
   
BIBLIOGRAFÍA
Martínez R, O. (2008). Protocolo del curso Introducción a la Comunicación Social (actualización). UNAD. Universidad Nacional Abierta y a Distancia.
Orjuela Yenny. (2010). Sociologia codigo 100006. Dos Quebradas (Risaralda): UNAD. Universidad Nacional Abierta y a Distancia.
Saidiza, P. V. H. (n.d.). LAS BASES DEL COMPORTAMIENTO El ser humano un proyecto bio-psico-social y cultural.

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