miércoles, 6 de mayo de 2015

REALIDAD VIRTUAL Y REDES SOCIALES

Autor: Gonzalo Rojas Gerena

     La pretensión de este escrito, es abordar desde las posturas crítica y reflexiva, una problemática actual que ha trascendido a los distintos escenarios de la cultura en nuestra sociedad. Dicha problemática se refiere a la aparición de la realidad virtual, y como ésta, a través de las redes sociales, se ha configurado en una nueva manifestación de la vida social. Valga precisar que aquí la utilización del término cultura, hace referencia a todo aquello que el individuo constituye mediante su interacción social con los demás, para esencializar, simbolizar y regir, su vida en comunidad. Es decir, que en el concepto de cultura se halla inmerso lo social, lo político, lo económico, y lo llamado cultural.

     La realidad virtual se ha venido configurando en una expresión de la cultura, que revela y manifiesta una nueva forma de representación del ser, constituyendo de esta manera el ser virtual. Este interpretado desde dos perspectivas. La primera, desde una manera de comportarse y  la segunda, caracterizada como esencialidad, como constitución que le atribuye una característica y lo categoriza.

     Este ser virtual, no es que carezca de realidad y por ende de validez. Su interacción por el contrario está hecha y constituida de algo que se ha denominado virtualidad,  que caracteriza y representa una nueva interpretación y  una manera de ser real. Puesto que se dice ser real, en la medida en que sucede o acontece.  

     Ahora bien, esta realidad virtual, se halla en contraposición a lo que se ha denominado realidad efectiva o realidad concreta, la cual está formada por acciones, seres y elementos ya actualizados, distinta  de aquella virtual, que esta matizada esencialmente por lo no actualizado, y  que hace referencia a lo ficcional. Es decir   a elementos construidos por la imaginación; en este espacio podríamos situar por ejemplo a los deseos, los sueños, etc.

     Las redes sociales se han constituido en una representación más, de esa realidad virtual en la cual el régimen de lo inmediato, de lo fugaz, de lo pasajero, se instaura como modelo de vida y de bienestar. En este sentido considero que las redes sociales han alentado paradigmas y tendencias que exaltan el culto tanto a las asociaciones libres, a la espontaneidad creativa y a la no directividad, como a la estimulación de lo temporal, y a la desjeraquización  de cualquier  centro de gravedad y criterio en lo social.

     No se puede desconocer la importancia que tienen el mundo de hoy las redes sociales. En aspectos como la participación en el control político, la veeduría ciudadana, al igual que en escenarios de educación, de información y de creación de lazos comunicaciones. Pero no es menos cierto que han concretizado ese ser virtual, caracterizado  por ciertos estados de alejamiento de la realidad concreta y actualizada.

     A través de las redes sociales se impulsan y  se difunden estereotipos de belleza, de bienestar, de felicidad y de realización tanto a nivel individual, como colectivo, que en muchas ocasiones sirven a intereses del marketing y del sistema de producción capitalista y que en poco o nada  tienen que ver con la realidad y las necesidades de la gente.

     Esta construcción virtual de la realidad, ofrece lo que la realidad concreta no pude dar. Estableciendo  de esta manera un simulacro que termina constituyéndose  y pareciendo real. Más real que la realidad misma. Es decir, se da un fenómeno conocido como hiperreal, que nos  vincula al mundo virtual y nos desconecta y desarticula del mundo sensible. 

     La pretensión de que lo virtual pueda sustituir a lo real, se constituye en un reto que debemos abordar con un espíritu crítico, pues dicha pretensión implica renunciar a parte de la esencialidad humana, aquella que está anclada en la posibilidad del contacto personal, de la calidez del abrazo y de la mirada que manifiesta el  diálogo interior de nuestros deseos y frustraciones, es decir de la vida misma.


















CONCLUSIONES


     El presente texto se ha constituido en una postura crítica y de reflexión, frente a los desafíos que proponen las redes sociales, en cuanto a la instauración de una nueva forma de relacionarnos con los demás y con el mundo.

     Si bien, este salto tecnológico ha modificado la interpretación de lo que hoy se denomina como realidad, no deja de constituirse también en un replanteamiento sobre como esa realidad, imbuida de virtualidad, incide en la cultura y en la concreción del ser humano como individuo social, que requiere del otro para dar sentido a su humanidad.





























BIBLIOGRAFÍA


     La filosofía y las redes sociales. Documento recuperado de http://reflexionesmarginales.com/pdf/filosofia2.0/2.pdf

     Las redes sociales. Documento recuperado de http://filosofia.laguia2000.com/general/las-redes-sociales

     P. Bourdieu: el poder y los medios de comunicación. Entrevista. Documento recuperado de https://aquevedo.wordpress.com/2009/05/02/pierre-bourdieu-entrevista-sobre-sociedad-poder-y-medios-de-comunicacon/.


 







PRESENTACIÓN
Comienzo por decir que me llamo Gonzalo Rojas Gerena. Nací, y resido en Bogotá. Tengo 51años.

Mis datos de contacto son los siguientes:
Numero de celular: 3164503513
Skype: rggonzalo
Tengo predilección por la música clásica. En especial las obras de Chopin, y de Bach, con sus Nocturnos, y los conciertos Brandenburgueses, respectivamente. Al  igual que profeso, una gran admiración por la música de Piazzola y de Cesária Évora. En la literatura admiro la magia multiplicadora de Pessoa, a través de sus heterónimos, los insospechados laberintos psicológicos de Dostoievski y la reflexión trascedente sobre las viscitudes humanas  de Franz Kafka. En referencia a la filosofía, mi interés está fundamentado en el pensamiento de los presocráticos. En especial Heráclito y  Parménides, quienes abrieron la posibilidad para el desarrollo de ese pensar, que indaga sobre la realidad  manifestada como un continuum de devenir y de cambio, así como en la perspectiva de abordarla como una expresión única, en el uno del instante indivisible, inmutable y eterno que plantea Parménides.
Dentro de las predilecciones por un libro en particular, me parece arriesgado y también injusto, apostar por uno en particular.  Pero en cuanto a literatura se refiere, el libro que más me gusta, es Crimen y Castigo de  Dostoievski, por la manera como se describe la condición humana desde la compleja orbita de lo psicológico, y como los deseos más recónditos del ser  humano, impulsan acciones que se convierten no solo en determinantes, sino en fantasmas que acompañan al sujeto durante toda su existencia.   


En cuanto a frases celebres podría citar la  siguiente de Schopenhauer.
“Un hombre puede hacer lo que quiera, pero no querer lo quiera”
Adelanté  mis estudios de bachillerato en el IDAP, colegio de la Universidad Nacional, y luego me gradué como Contador Público y diplomado en finanzas públicas.
Soy una persona de carácter sereno, reflexivo y analítico. No tolero la mediocridad, ni la falta de ética. Fui educado en un ambiente pluralista, y de profundo respeto por las convicciones, e ideales de los demás, lo cual me llevó a desarrollar una consciencia crítica y con contenido social.

Mi formación profesional no me alejó de mis grandes pasiones, la filosofía, la literatura y la música. En ellas encuentro la posibilidad de constatación, y de pregunta sobre el devenir propio, y el de la humanidad misma. Pero ha sido  la literatura, y más concretamente la escritura, la generadora de ese abrirme al mundo, de ese constatarme con la otredad, y en definitiva la que me ha me ha traído hasta aquí, para vivir el sueño sempiterno de estudiar Filosofía. Entendida esta, como una posibilidad de desocultamiento, de ir más allá en procura de una interpretación que me posibilite el encuentro con un sentido trascendente del devenir.
















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