REALIDAD VIRTUAL Y
REDES SOCIALES
Autor: Gonzalo Rojas Gerena
La pretensión de este escrito, es abordar desde
las posturas crítica y reflexiva, una problemática actual que ha trascendido a los
distintos escenarios de la cultura en nuestra sociedad. Dicha problemática se
refiere a la aparición de la realidad virtual, y como ésta, a través de las
redes sociales, se ha configurado en una nueva manifestación de la vida social.
Valga precisar que aquí la utilización del término cultura, hace referencia a
todo aquello que el individuo constituye mediante su interacción social con los
demás, para esencializar, simbolizar y regir, su vida en comunidad. Es decir,
que en el concepto de cultura se halla inmerso lo social, lo político, lo económico,
y lo llamado cultural.
La realidad virtual se ha venido
configurando en una expresión de la cultura, que revela y manifiesta una nueva forma
de representación del ser, constituyendo de esta manera el ser virtual. Este
interpretado desde dos perspectivas. La primera, desde una manera de comportarse y la
segunda, caracterizada como esencialidad, como constitución que le atribuye una
característica y lo categoriza.
Este ser virtual, no es que carezca de
realidad y por ende de validez. Su interacción por el contrario está hecha y
constituida de algo que se ha denominado virtualidad, que caracteriza y representa una nueva
interpretación y una manera de ser real. Puesto que se dice ser real, en la medida en que sucede o acontece.
Ahora bien, esta realidad virtual, se
halla en contraposición a lo que se ha denominado realidad efectiva o realidad
concreta, la cual está formada por acciones, seres y elementos ya actualizados, distinta de aquella virtual, que esta matizada
esencialmente por lo no actualizado,
y que hace referencia a lo ficcional. Es
decir a elementos construidos por la
imaginación; en este espacio podríamos situar por ejemplo a los deseos, los
sueños, etc.
Las redes sociales se han constituido en
una representación más, de esa realidad virtual en la cual el régimen de lo
inmediato, de lo fugaz, de lo pasajero, se instaura como modelo de vida y de
bienestar. En este sentido considero que las redes sociales han alentado paradigmas
y tendencias que exaltan el culto tanto a las asociaciones libres, a la
espontaneidad creativa y a la no directividad, como a la estimulación de lo
temporal, y a la desjeraquización de
cualquier centro de gravedad y criterio
en lo social.
No se puede desconocer la importancia que
tienen el mundo de hoy las redes sociales. En aspectos como la participación en
el control político, la veeduría ciudadana, al igual que en escenarios de
educación, de información y de creación de lazos comunicaciones. Pero no es
menos cierto que han concretizado ese ser virtual, caracterizado por ciertos estados de alejamiento de la
realidad concreta y actualizada.
A través de las redes sociales se impulsan
y se difunden estereotipos de belleza,
de bienestar, de felicidad y de realización tanto a nivel individual, como
colectivo, que en muchas ocasiones sirven a intereses del marketing y del sistema
de producción capitalista y que en poco o nada
tienen que ver con la realidad y las necesidades de la gente.
Esta construcción virtual de la realidad,
ofrece lo que la realidad concreta no pude dar. Estableciendo de esta manera un simulacro que termina
constituyéndose y pareciendo real. Más
real que la realidad misma. Es decir, se da un fenómeno conocido como hiperreal,
que nos vincula al mundo virtual y nos
desconecta y desarticula del mundo sensible.
La pretensión de que lo virtual pueda sustituir
a lo real, se constituye en un reto que debemos abordar con un espíritu
crítico, pues dicha pretensión implica renunciar a parte de la esencialidad
humana, aquella que está anclada en la posibilidad del contacto personal, de la
calidez del abrazo y de la mirada que manifiesta el diálogo interior de nuestros deseos y
frustraciones, es decir de la vida misma.
CONCLUSIONES
El presente texto se ha constituido en una
postura crítica y de reflexión, frente a los desafíos que proponen las redes
sociales, en cuanto a la instauración de una nueva forma de relacionarnos con
los demás y con el mundo.
Si bien, este salto tecnológico ha
modificado la interpretación de lo que hoy se denomina como realidad, no deja
de constituirse también en un replanteamiento sobre como esa realidad, imbuida de
virtualidad, incide en la cultura y en la concreción del ser humano como individuo
social, que requiere del otro para dar sentido a su humanidad.
BIBLIOGRAFÍA
La filosofía y las redes
sociales. Documento recuperado de http://reflexionesmarginales.com/pdf/filosofia2.0/2.pdf
Las redes sociales. Documento recuperado
de http://filosofia.laguia2000.com/general/las-redes-sociales
P.
Bourdieu: el poder y los medios de comunicación. Entrevista. Documento
recuperado de https://aquevedo.wordpress.com/2009/05/02/pierre-bourdieu-entrevista-sobre-sociedad-poder-y-medios-de-comunicacon/.
PRESENTACIÓN
Comienzo por decir que me llamo Gonzalo Rojas
Gerena. Nací, y resido en Bogotá. Tengo 51años.
Mis datos de contacto son los siguientes:
Numero de celular: 3164503513
Skype: rggonzalo
Tengo
predilección por la música clásica. En especial las obras de Chopin, y de Bach,
con sus Nocturnos, y los conciertos Brandenburgueses, respectivamente. Al igual que profeso, una gran admiración por la
música de Piazzola y de Cesária Évora. En la literatura admiro la magia
multiplicadora de Pessoa, a través de sus heterónimos, los insospechados
laberintos psicológicos de Dostoievski y la reflexión trascedente sobre las
viscitudes humanas de Franz Kafka. En referencia
a la filosofía, mi interés está fundamentado en el pensamiento de los
presocráticos. En especial Heráclito y Parménides, quienes abrieron la posibilidad
para el desarrollo de ese pensar, que indaga sobre la realidad manifestada como un continuum de devenir y de cambio, así
como en la perspectiva de abordarla como una expresión única, en el uno del
instante indivisible, inmutable y eterno que plantea Parménides.
Dentro de las predilecciones por un libro en
particular, me parece arriesgado y también injusto, apostar por uno en
particular. Pero en cuanto a literatura
se refiere, el libro que más me gusta, es Crimen y Castigo de Dostoievski, por la manera como se describe
la condición humana desde la compleja orbita de lo psicológico, y como los
deseos más recónditos del ser humano,
impulsan acciones que se convierten no solo en determinantes, sino en fantasmas
que acompañan al sujeto durante toda su existencia.
En cuanto a frases celebres podría citar
la siguiente de Schopenhauer.
“Un hombre puede hacer lo que quiera, pero no querer lo quiera”
Adelanté
mis estudios de bachillerato en el IDAP, colegio de la Universidad
Nacional, y luego me gradué como Contador Público y diplomado en finanzas
públicas.
Soy una persona de carácter sereno, reflexivo
y analítico. No tolero la mediocridad, ni la falta de ética. Fui educado en un
ambiente pluralista, y de profundo respeto por las convicciones, e ideales de
los demás, lo cual me llevó a desarrollar una consciencia crítica y con
contenido social.
Mi formación profesional no me alejó de mis
grandes pasiones, la filosofía, la literatura y la música. En ellas encuentro
la posibilidad de constatación, y de pregunta sobre el devenir propio, y el de
la humanidad misma. Pero ha sido la
literatura, y más concretamente la escritura, la generadora de ese abrirme al mundo, de ese constatarme con
la otredad, y en definitiva la que me
ha me ha traído hasta aquí, para vivir el sueño sempiterno de estudiar
Filosofía. Entendida esta, como una posibilidad de desocultamiento, de ir más allá en procura de una interpretación
que me posibilite el encuentro con un sentido trascendente del devenir.
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